sábado, 26 de julio de 2014

Secopsa, una empresa de... ¿limpieza?

Pues salía yo de casa y me dirigía a hacer mis cosas... cuando de repente veo lo que suelo ver habitualmente, un "presunto barrendero". Ser barrendero en mi opinión es una profesión muy digna, muy sacrificada y que a priori merece todo el respeto. 





Pero... ¡ohh sorpresa! ¡Qué ven mis ojos! Resulta que el barrendero en cuestión estaba, según se ve en las fotos, leyendo el periódico, y ésto no es algo que sea esporádico, ni sea sólo un ratito y ya está, sino que lo veo habitualmente siempre que salgo de casa y me topo con este barrendero en concreto. Pero lo malo no es ésto, que un momento de relax lo puede tener cualquiera, sino que desde hace ya mucho tiempo, las calles de mi barrio en Valencia están hechas una auténtica mierda, con perdón. 

¿Y esto por qué es? Os preguntaréis vosotros... Pues es básicamente por dos motivos:

1. Los barrenderos de la empresa Secopsa de cada 4 porquerías que hay en el suelo recogen sólo una, esto no es algo que yo me invente, es que es así estadísticamente. Tu vas por una acera en la que acabe de limpiar un barrendero de Secopsa y la verás sucia como si no la hubiera limpiado, quitan lo más gordo y el resto se queda ahí, supongo que esperarán que la suciedad se desintegre por sí misma, se volatilice y desaparezca. Pero esto no sucede así, las mierdas de perro siguen ahí, las bolsas siguen ahí, las hojas de los arboles caidas siguen ahí y así todo. Y esto no es culpa de este barrendero, sino que he visto a otros y casi todos hacen lo mismo, barren un poquito por allí, recogen algo y poco más.

2. La gente es muy cerda. Sí, tenía que decirlo, la gente es guarra hasta decir basta. Tú ves a los dueños que sacan a pasear a su perro a hacer "sus cositas" lo que también se llama "cagar" y cuando el perro hace lo suyo, pues ahí se queda la cosa, en mitad de la acera, no lo recogen los muy cerdos. Y también hay otros perros que les da por hacer "pipí" en la rueda de un coche y el dueño no hace nada, se pone a silbar, mirando hacia arriba, despistado como si no se dieran cuenta. Es increíble lo guarros que son.

Saliéndonos ya del tema dueños de perro, pues hay otro tipo de gente que cuando van por la calle y algo les sobra, por ejemplo, un pañuelo de papel usado, un chicle, una colilla, un paquete de tabaco, curiosamente se les cae de las manos con una fuerza irrefrenable que impide que el objeto en cuestión vaya a reposar a una papelera o a un contenedor, es algo increible, se les cae, sin más, al suelo y no se dan cuenta, en lugar de tirarlo donde corresponde.


Estos dos factores, Secopsa, una empresa inútil contratada por el ayuntamiento de Valencia, yo no se con que oscuros intereses, no se quien será el dueño de esta empresa, algún político seguramente; y lo cochina que es la gente, convierten el barrio donde vivo en un auténtico estercolero. Luego vas a otras ciudades, Játiva por ejemplo, y el suelo está tan limpio que se podría comer allí directamente y da una rabia tremenda.

En fin, ya he soltado el resquemor que llevaba dentro.

Me despido con una cita de John Kenneth Galbraith (1908-2006) Economista estadounidense.
"Cuanto mayor la riqueza, más espesa la suciedad."

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