lunes, 6 de enero de 2014

Convicciones

Hola a tod@s de nuevo. Después de haberme tomado un pequeño descansito en esto de escribir en el blog, vuelvo de nuevo con ganas. Antes de nada, quería felicitaros el año nuevo y como estamos en el día de Reyes, espero que os hayan traido muchos regalos con los que seáis muy felices. 

Me ha inspirado para escribir una bloguera con un tema que, aunque no tiene nada que ver con lo que ella hablaba, su forma de expresarlo me ha hecho reflexionar, porque me he visto bastante reflejado en su forma de contar las cosas y no precisamente para bien, más bien al contrario, considero que es uno de mis errores y creo que hasta hoy no me había dado cuenta. 

El fallo es que cuando tengo firmes convicciones sobre un tema, a veces las expreso de forma bastante radical, como si fuera la verdad absoluta y como si el que no piensa como yo fuera poco menos que un ignorante... y esto me he dado cuenta de que no está nada bien. 



En primer lugar porque con esta actitud ni siquiera se da paso a que los demás puedan expresar su opinión. Cuando se es tan radical los que te escuchan o en este caso leen, ni siquiera se atreven a decir nada o si lo hacen puede ser que rebatan tus opiniones de forma igual de radical pero en sentido contrario, creando un conflicto.

En segundo lugar, se pierde uno las opiniones de los demás, que siempre te pueden hacer ver las cosas de otra manera o ver matices que uno mismo no ha sido capaz de ver y te impide enriquecerte con sus opiniones.

Y en tercer lugar he aprendido en este tiempo que "la verdad" no es algo absolutamente absoluto, sino que cada uno tiene la suya, y que hay muchas formas de ver la vida y muchos puntos de vista muy variados.

¿Quiere esto decir que no hay que tener firmes convicciones sobre las cosas o que todo es relativo? Pues no es esto lo que yo quería decir, sino más bien que en la actitud que se tiene, en la forma de expresarse hay que dar lugar al otro, para que pueda dialogar, para que él también forme parte de lo que estás tratando y pueda existir una verdadera comunicación. 

Tener un blog para decir lo que uno piensa está muy bien, pero si el único propósito es expresar tus opiniones sin contar con los demás, creo que al final se convierte en una forma de dar rienda suelta a tus paranoias y obsesiones sin mucho sentido y además se hace aburrido.

Pues nada más. Hoy me despido con la cita de José Ortega y Gasset (1883-1955) Filósofo y ensayista español.

"Nuestras convicciones más arraigadas, más indubitables, son las más sospechosas. Ellas constituyen nuestro límite, nuestros confines, nuestra prisión."

No hay comentarios:

Publicar un comentario