lunes, 30 de noviembre de 2009

Ha llegado el invierno

Hoy ya se puede decir que ha llegado el invierno a Valencia. Tras disfrutar hasta ahora de un tiempo casi primaveral, con temperaturas habituales de 20º C durante el día, hoy por fin el termómetro ha pegado un bajón tremendo de 8 grados por lo menos y empieza a hacer ya, lo que se conoce con el nombre de fresquito. Y es que lo que venía pasando hasta ahora no era muy normal. Que a finales de noviembre tuvieramos esas temperaturas tan altas es algo que yo no había visto nunca.

Por cierto, el frío me recuerda que se acerca la Navidad, esa época de paz, de alegría, de consumismo desorbitado, en el que las familias se reunen felices en torno a una mesa, empiezan a comer, a beber, a hablar, a discutir, a sacarse los trapos sucios que se han ido acumulando durante el año y suele acabar todo como el rosario de la aurora. Pero como es la tradición hay que respetarla y todos los años se sigue haciendo lo mismo, nos guste o no, porque así se ha hecho siempre.

Y como es habitual por estas fechas hay que empezar a comprar ya los turrones, los polvorones, las figuritas, las peladillas, el cava de Freixenet, la sidra el Gaitero y todos esos dulces tan típicos que están tan buenos, pero que se suelen ir acumulando en determinadas zonas del cuerpo, michelines, barriguita, cartucheras, etc. etc. produciendo gran espanto en todos nosotros, cuando al llegar el día de Reyes, nos miramos en el espejo y parecemos el doble de Papá Noel. Entonces es cuando, nuevamente siguiendo la tradición y como todos los años, hacemos nuestros propósitos para el nuevo año, entre ellos el de hacer dieta para bajar esos kilitos que hemos cogido y... mmmmm, bueno... creo que me estoy adelantando un poco, ¿no? Me he liado con lo del frío y unas cosas han llevado a otras y al final me he puesto a hablar de lo que no tocaba.

En fin. Me despido con el dicho y su explicación:
"Acabar (terminar) como el rosario de la aurora"

Finalizar una reunión de forma desordenada, tumultuosa o violenta. El rosario de la aurora es una antigua tradición que consiste en reunirse en las primeras horas del día para rezar el rosario. Antiguamente, una vez finalizado el rezo, cuando los fieles se retiraban a sus casas, solían salir a flote las divergencias de tipo político, social o profesional y se organizaban auténticas batallas campales, que comenzaban rompiendo los faroles para evitar que su luz delatase a los alborotadores.

© Espasa Calpe, S.A.

1 comentario:

  1. Pues aca el clima esta igual de raro, no se ha estabilizado y los días a pesar de estar en plena primavera, siguen fríos, personalmente a mi me gusta la navidad, no por el consumismo, pero si porque me provoca nostalgia de cuando era pequeña jajajajaja.

    Saludos!

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