domingo, 9 de agosto de 2009

Imagen personal

Hoy me gustaría hablar de algo que hoy en día parece que tiene bastante importancia y me gustaría enfocarlo desde dos puntos de vista diferentes. Estoy hablando de nuestra imagen personal y como nos influye en nuestra vida, tanto en las relaciones con los demás como en la forma de vernos a nosotros mismos.


1. Por una parte estaría la forma en que nos ven los demás.

- Para empezar habría que tener en cuenta la raza con la que hayamos nacido que influye en muchos aspectos, tanto para sentirse rechazado como integrado con nuestros semejantes. De todos es conocido que, por ejemplo, las personas de raza negra o también los latinoamericanos suelen relacionarse más entre ellos incluso aunque estén fuera de sus paises de origen, por afinidad cultural o simplemente por cuestión de piel. Lo mismo ocurre con las personas de raza blanca, tendemos a estar más con nuestros semejantes y vemos a las personas de otras razas como con miedo, rechazo o desconfianza, cuando realmente no tendría porqué suceder así. Evidentemente estoy hablando en general y afortunadamente esto no siempre es así y hay muchísimos casos de integración y de mezcla entre personas de diferentes culturas y razas.

- Otro apartado sería nuestro aspecto físico general, si tenemos atractivo, si somos feos o guapos, altos, bajos, gordos, delgados, todo eso puede influir en la forma en que nos valoran los demás. No es raro el caso en que en un determinado proceso de selección para un trabajo se prefiere a personas de constitución normal o delgada en lugar de personas más gorditas a pesar de que puedan tener un mejor curriculum. Ésto no es una norma escrita en ningún sitio y seguramente todos los que se dedican a procesos de selección negarían que suceda ésto, pero según tengo entendido parece que es cierto.

- Lo mismo sucede con las personas que son más o menos agraciadas de cara. A las personas guapas se las suele tener mejor consideración que a las que son feas. Parece que preferimos tener a nuestro lado a una persona que sea guapa y simpática aunque no sepa hacer nada que a alguien feo, con gesto serio y muy eficiente.

- Otro aspecto sería la forma de vestir. Muchas personas te juzgan por tu forma de vestir nada más verte. Si vistes de determinada forma ya parece que saben todo de ti, como eres, como piensas y todos tus gustos, aunque no hayan hablado contigo ni una sola palabra, ni tengan una sola referencia tuya, y eso parece que les condiciona a la hora de tratarte. En cambio si otro día vas vestido de otra forma distinta puede que ni te reconozcan o piensen que eres otra persona, o te traten de otra manera distinta, aunque sigas siendo el mismo.


2. La forma en que nos vemos a nosotros mismos.

Este creo que es uno de los apartados más interesantes, porque creo que más importancia que cómo seamos realmente, o cómo nos vean los demás tiene el cómo nos vemos a nosotros mismos.

- Hay personas que por ejemplo, son guapísimas y sin embargo nunca están contentas con su aspecto físico, y recurren continuamente a la cirugía para "arreglarse" y estar aún con mejor aspecto. La verdad es que seguramente todos recordamos algunos casos de personas más o menos normales o con cierto atractivo que después de tanta operación parecen auténticos monstruos irreconocibles.

- Hay otras personas, que parecen feas y realmente podrían sacarse mucho más partido si supieran como hacerlo, tanto mejorando su forma de vestir, su peinado, cambiando de gafas, o cuidando su alimentación o haciendo un poco de ejercicio.

- Hay quienes por accidente o enfermedad han sufrido cambios en su aspecto físico o en sus capacidades físicas y ésto puede influir en gran manera tanto en la forma que les vemos los demás como en la que se ven ellos mismos. Hay casos que ante un problema así se vienen arriba y tratan de superar los obstáculos con optimismo y alegría, y en cambio otras personas ante la misma situación pueden caer en una gran depresión. En estos casos me imagino que es de gran importancia la ayuda psicológica para superarlo y seguir adelante.

- A otras personas ni siquiera les preocupa su aspecto físico, les da absolutamente lo mismo y viven tan felices despreocupadas del tema.

- Otras personas pueden estar llenas de complejos, quizá porque a lo largo de su vida han tenido a gente alrededor muy críticos con ellos que les han resaltado mucho los defectos y han terminado creyéndoselos. O también porque ellos mismos son muy duros consigo mismos y se ven defectos por todas partes que muchas veces, a la vista de los demás, no son ningún defecto.

- También creo que es importante destacar que todo ésto de los defectos es muy subjetivo. Para lo que una persona puede ser un defecto, para otra puede ser una virtud o una característica graciosa o que no tenga la menor importancia, o que ni siquiera se haya dado cuenta del supuesto defecto.


En general la clave de todo creo que está en si te aceptas como eres o por el contrario estás descontento con tu físico. Cuando una persona no está a gusto con su cuerpo, bien porque cree que tiene algún defecto en determinada zona (la nariz, los michelines, la tripa, el pecho, las orejas, el pelo... etc., etc.) o bien porque piensa que está demasiado gordo, o demasiado delgado o es demasiado bajo, feo, etc., etc., todo ésto puede influir en gran medida en su autoestima, en su forma de ser y en la forma de relacionarse con los demás.

En mi opinión creo que si sabes aceptarte cómo eres con tus pequeños o grandes defectos físicos, es más probable que los demás te vean mejor y sobre todo y más importante, que tú mismo te sientas más a gusto. Además si sabes aprovechar tus puntos favorables y ocultar aquellos que no te gustan tanto puede que acabes consiguiendo encontrarte más a gusto contigo mismo. Y aquellos aspectos que no te gustan y que se pueden corregir o mejorar, bien con dieta o con ejercicio o incluso con cirugía si fuera necesario, en mi opinión sería importante tratar de ponerles remedio para que al final consigas sentirte mejor, más seguro de ti mismo y con más autoconfianza. Bueno... ya se que cambiar no es tan fácil y se necesita mucha fuerza de voluntad para conseguirlo, pero creo que merece la pena intentarlo si al final vamos a sentirnos mejor, ¿no?


En resumen, pienso que hoy en día vivimos en una cultura de la imagen, en la que se valora demasiado la belleza y el aspecto físico y se da menos importancia a otros valores más interiores que son más difíciles de ver. Creo que lo más importante es que nos aceptemos como somos y tratemos de sacarnos el máximo partido con lo que tenemos, seguro que nos gustaremos más, nos sentiremos mejor y gustaremos también más a los demás, aunque ésto sea lo de menos.


Me despido con varias citas:

"Me importa menos lo que soy en opinión de los demás que lo que soy a mi propio juicio; quisiera ser rico por mí mismo y no por pedir prestado."
Michel Eyquem de Montaigne

"No hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras."
Juan Luis Vives

"Lo bueno necesita aportar pruebas; lo bello, no."
Bernard B. De Fontenelle

"La belleza del rostro es frágil, es una flor pasajera, pero la belleza del alma es firme y segura."
Molière

"El hombre de buena cara lleva consigo carta de recomendación para cualquier cosa que emprendiere."
Reina Isabel de Castilla

"Embellece tu vida con pensamientos y con palabras. Trata tú mismo de descubrir cuáles han de ser los pensamientos que te embellezcan la vista y que, al convertirse en palabras, ofrezcan esta belleza a otros."
Noel Clarasó

2 comentarios:

  1. Yo también creo que, en todo esto, influye bastante la educación que hayas tenido, el ambiente en el que te hayas criado y cómo seas psicológicamente hablando.

    Todos somos conscientes de nuestros defectos y, simplemente, aprendemos a vivir con ellos, a sacarnos el mayor partido posible y ser felices sin que eso nos amargue la vida.

    Lo de los trabajos es cierto. Pero creo que hay trabajos en los que el físico sí puede ser importante y otros en los da igual que tengas 4 ojos o 2 dientes...

    Un besitooo e interesante post :D

    ResponderEliminar
  2. Lo que piensen los demás a mí me importa más bien poco, no puedo estar pendiente de gustarle a gentes a quienes no les importo nada. Además, siempre será cierto aquello de que las apariencias engañan.

    En cuanto a mi concepto de mí misma creo que me acepto bastante, creo que me quiero, me tengo aprecio, así que así, no sé si será por este motivo o no, nunca me he visto mal.

    Igual es que yo estoy dentro del grupo de:

    - A otras personas ni siquiera les preocupa su aspecto físico, les da absolutamente lo mismo y viven tan felices despreocupadas del tema.

    Yo me quiero tal y como soy, no me sentiría bien teniendo cosas que no son mías por todos lados o si me quitan otras tantas que sí lo son.

    besos

    ResponderEliminar