martes, 3 de marzo de 2009

Te busco, te encuentro...

Te busco... no se porqué lo hago, quizá intento descubrir algo nuevo, algo que me dé una respuesta. Cuando tengo algún momento bajo me da por seguir torturándome y saber algo de ti, buscarte, volver a mirar tus fotos, volver a leer tus correos... Son tantos recuerdos... Se acercan las fechas en que te conocí en persona, quizá sea por eso que vuelven todos tus recuerdos de nuevo sin poder evitarlo.

Te encuentro... se que sigues ahí, creo que algo no va bien, se que te hice daño, ojalá pudiera volver atrás y hacer las cosas de otra manera. Ojalá pudiera seguir a tu lado y simplemente estar, sin necesidad de decir nada, sin intentar ayudarte, sin condiciones, sólo saber que estamos el uno para el otro en el momento que se necesite, sólo ser, de verdad, un amigo...

Lo he pensado muchas veces... podría llamarte... podría escribirte o incluso ir a verte... pero éso ¿cambiaría en algo la situación? ¿tiene sentido después de tanto tiempo? ¿te haría daño volver a saber de mí? ¿Es mejor seguir adelante, ser fuerte, superar estos momentos bajos, y nada más...?

Me quedo con lo bueno que viví a tu lado, con lo que me ayudaste y con el cariño enorme que me diste, eso no lo podré olvidar jamás. Aunque hayas cambiado y no seas la misma persona que conocí, estoy seguro de que conservas todos los valores importantes que me hicieron verte como la gran persona que eres.

Un abrazo...


Hoy me despido con la cita de María Duval:
"La amistad es maravillosa porque es libre: no espera nada, lo da todo y se encuentra sin buscarla."

2 comentarios:

  1. Suena como cualquier cosa, menos como amistad... no podrías ser su amigo aunque quisieras... quizás lo mejor sería dejarlo hasta ahí porque al parecer la lejania te duele más a ti que a ella...

    Saludos y mucho animo!

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  2. Tal vez sea el calor, que da gusto y atormenta al mismo tiempo.

    -

    Será una rosa.

    Un abrazo

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