AVISO IMPORTANTE: Este post es altamente deprimente. En caso de que sufras depresión, ansiedad, estrés post-traumático, si has tenido intentos de suicidio, padeces síntomas de resfriado, gripe A, dolores de cabeza, calambres musculares, o sencillamente no te apetece leer a alguien contando sus penas o quejándose amargamente de cosas sin la menor importancia, es mejor que no sigas leyendo. En caso de duda consulta a tu médico o farmaceútico.
Hace unos días alguien me ha dicho que mi blog es fúnebre, que sólo cuento cosas malas. Y la verdad es que tiene razón, ojalá consiguiera hacer que en mi vida sucedieran cosas buenas, pero no es así.
Hoy me siento triste, tampoco es que tenga nada en especial por lo que sentirme así, supongo que será el estrés del día a día, mi vida en general, la carrera que hago que no me ilusiona y me agobia, el no tener trabajo, no tener pareja ni la menor esperanza de encontrarla, el sentirme como un inútil en todo lo que emprendo. Lo que me pasa siempre... que quiero y no puedo.
Antes cuando iba a trabajar por lo menos me relacionaba con algunas personas y podía hablar aunque fuera de tonterías, ahora me siento más solo. Aunque cuando está uno así, casi es mejor estar solo para no amargar la vida a nadie, ni que me tengan que aguantar las tonterías que digo.
Hoy he tenido un sueño, recuerdo su voz, era muy real, lo que sucedía, la forma de sentirlo... todo. Muchas veces me parecen más reales y más intensos los sueños que tengo, que la propia realidad. Supongo que mi cerebro necesita emociones fuertes y como no las consigo en la vida normal se las inventa durante los sueños. Pero me desperté y me di cuenta de que todo había sido un sueño, que habia vuelto a la realidad, a mi triste realidad. Así que encima de despertarme a las 6 de la mañana sin necesidad de tener que madrugar, luego no pude dormirme y ahora estoy con una depresión que no puedo con ella.
En fin, voy a ver si consigo pensar en positivo y me quito de encima esta negatividad que está pudiendo conmigo.
Me despido con la cita de Arturo Pérez Reverte:
"La vida es muy traicionera, y cada uno se las ingenia como puede para mantener a raya el horror, la tristeza y la soledad. Yo lo hago con mis libros."





